Dornbracht

DORNBRACHT

Los días eran largos. Hace más de sesenta años Aloys F. Dornbracht de 57 años de edad y su hijo Helmut trabajaban hasta las cinco de la tarde en otras empresas, para a continuación poner en marcha el negocio propio con el sueldo obtenido en una caseta vieja en Iserlohn. Tarde tras tarde estaban delante del banco de trabajo y retocaban la primera patente de Dornbracht: una grifería totalmente nueva con un caño de salida extraíble. Hasta hoy día es precisamente ese espíritu empresarial de correr riesgos y de estar abierto a los cambios el factor de éxito de la empresa familiar. Aloys F. Dornbracht fue en tren a Colonia con la primera grifería en la maleta a visitar a los comerciantes, literalmente iba vendiendo de puerta en puerta. Algunos años más tarde la empresa producía 40.000 unidades al mes. Hoy en día los hijos de Helmut Dornbracht, Andreas y Matthias, están al frente de la empresa mediana, que en seis décadas se ha convertido en líder del mercado en la fabricación de griferías de primera calidad y ha ejercido una influencia notable en la importancia cultural del diseño, la arquitectura y la
tecnología en el cuarto de baño.